Si no tienes permiso de residencia
Hay muchas plataformas de colaboración en las que puedes tomar trabajos de corta duración. Están por ejemplo las aplicaciones para servicios de niñera a domicilio, reparto de comida y otros tipos de trabajo esporádico.
Si no tienes residencia legal en Bélgica, no puedes trabajar como empleado ni por cuenta propia. Sin embargo, si trabajas a través de una de las 95 plataformas colaborativas reconocidas, las autoridades no te consideran empleado ni trabajador autónomo. Esto significa que las personas que no tienen derecho a trabajar en Bélgica pueden hacerlo a través de estas plataformas siempre que no ganen más de 7 700 € al año.
En algunos casos, para registrarte solo tienes que indicar tu fecha de nacimiento y tu dirección. Estas plataformas no comprueban tu situación de residencia. En la práctica, esto significa que puedes tomar trabajos a través de estas plataformas y cobrar, pero ten en cuenta que esto conlleva riesgos importantes.
Superar el límite de ingresos permitido es el primer riesgo importante. En cuanto superes los 7 700 € anuales, estos ingresos se considerarán ingresos profesionales. Por ejemplo, si ganas 7 701 € al año, se te considerará autónomo. Si no cuentas con tarjeta profesional o no declaraste estos ingresos, se te considerará trabajador no declarado. Esto puede acarrear multas importantes y además, tendrás que pagar las contribuciones adeudadas a la seguridad social.
Por esto es muy importante que no ingreses más de 7 700 € por año calendario, incluidos todos los ingresos obtenidos por trabajos en las distintas plataformas. El Service des Impôts (servicio de impuestos belga) realiza comprobaciones, a menudo una vez finalizado el año en el que trabajaste. El hecho de que tarden tanto en hacer esta comprobación también conlleva un riesgo. Aunque quizás ni te diste cuenta de que cometiste un error, si te acusan de ser un trabajador no declarado dos años después, puedes acabar teniendo una importante deuda con el estado. Y tendrás que pagarla.
Un segundo riesgo es que no cuentas con protección alguna de la legislación laboral porque este tipo de trabajo no genera una relación laboral tradicional. Si te pagan mal o no te pagan correctamente, si tienes un accidente laboral, si te enfermas o si eres víctima de malos tratos, la legislación laboral no se aplica. Esto significa que no puedes acudir a la Inspection du Travail (Inspección de trabajo) ni al Cour du Travail (Tribunal laboral) como los demás trabajadores. En estos casos, será muy difícil obtener una indemnización. Lamentablemente, estas situaciones se dan con frecuencia. Si aun así decides trabajar en esta modalidad, es importante que sepas que te colocas en una posición muy vulnerable.
Si buscas protección internacional
Si solicitas protección internacional (asilo) en Bélgica, tienes derecho a trabajar a partir de los 4 meses siguientes a tu solicitud de protección. A continuación, necesitarás un sello en tu certificado de registro, que te dará acceso ilimitado al mercado laboral. Esto se aplica a los empleos en el marco de un contrato de trabajo o una relación laboral reconocida. Este documento no te permite trabajar como autónomo.
En principio, durante los 4 primeros meses puedes tomar trabajos a través de plataformas colaborativas o apps. Sin embargo, te expondrás a los mismos riesgos descritos antes. No olvides leerlos con mucha atención. Además, ten en cuenta que no tendrás protección contra el maltrato laboral.
Lleva un registro de cuánto ganas. Si ganas demasiado, corres el riesgo de enfrentarte a consecuencias importantes que quizá solo se manifiesten años más tarde. Las autoridades pueden imponer multas y exigir el pago de las contribuciones adeudadas a la seguridad social. Estas deudas pueden permanecer durante mucho tiempo, incluso después de una decisión positiva sobre tu solicitud de protección. Sin embargo, si aún así optas por ganar dinero a través de estas plataformas durante los primeros 4 meses tras tu solicitud, plantéate cambiar a un puesto asalariado fuera de estas plataformas.